viernes, 21 de diciembre de 2012

Eternamente errante. 
Las idas y venidas del Cid como finado.

Intentar hacer cualquier escrito sobre Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, es meterse en un berenjenal de padre y muy señor mío incluso descartando el estudio de su trayectoria en vida. Una vez fallecido el infanzón burgalés, no fueron pocas las hazañas desempeñadas por sus tabas. Existe una bibliografía bien extensa al respecto, inabarcable para un post humilde y "chiquitín" como este (pese a que sería capaz de recitarles algún fragmento del Poema del Mio Cid con soltura).

La fama que obtuvo don Rodrigo con sus conquistas hicieron que su figura se enriqueciera con un áurea casi de santidad (de hecho durante los siglos XI y XV pensaron canonizarle) antes de estirar la pata rodeado de los suyos en Valencia allá por el año 1099. Su primera tumba estuvo dentro de la catedral de Valencia hasta 1102, año en el que la plaza levantina sucumbió ante poder de los musulmanes.

Doña Jimena y la mesnada que acompañó al héroe castellano en sus contiendas por gran parte de la geografía española regresaron a Burgos por orden del rey Alfonso VI. En el camino hicieron parada en Cardeña (Burgos) para depositar los restos del Campeador. El lugar había sido escogido por el propio don Rodrigo como lugar de reposo eterno. Tenía buen gusto, ea, el monasterio de San Pedro no es ni mucho menos peccata minuta frente a la catedral valenciana.

Pórtico de entrada a la iglesia del Monasterio de San Pedro de Cardeña (Burgos)
La iglesia del monasterio se haya en una de las partes más antiguas conservadas.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Fe de erratas. 
Panteón del Sel, Castro Urdiales (Cantabria).

¿Se acuerdan de esta maravilla de la que les relaté alguna curiosidad allá por, glups, Mayo del presente año?
Aquí tienen a la egipcia cántabra con colores más realistas. Aunque he de decirles que su tono broncíneo añejo va cambiando según este situado el Astro Rey.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Avance informativo

Queridos lectores: no me he ido.

Mi ausencia de estos ¡meses! tiene buenas justificaciones. La primera son las vacaciones. Después de unos cuantos veranos sin descansar/desconectar de veras, este lo he conseguido (aunque también he estado culebreando un poquitín entre tumbas y sarcófagos).

La segunda son los seis años que tiene mi ordenador. Murió y ha resucitado. En casa le llamamos Titus, pero estoy pensando seriamente en rebautizarle como Ave Fénix.

Y la tercera son las precedencias. La menda lerenda tiene que encontrar trabajo (remunerado) sí o sí y con carácter de urgencia. Así que prioridad uno: dejar la cola del paro.

jueves, 19 de julio de 2012

Víctor Noir o cómo morir con las botas (y otras cosas) puestas.

Hace poco se suscitó un pequeño debate en el grupo de Facebook Apoyamos la Ruta Europea de los Cementerios sobre el buen humor en los camposantos. Todo fue a cuenta de la escultura de un Cristo que se elevaba a los cielos en una contorsión torácica que hacía parecer que estaba bailando más que resucitando. A mí me gustó. Tampoco era para tocar palmas, pero ¿no están cansados de ver figuras dolientes de Cristos y vírgenes? Yo sí, y quizá por eso no son las que más llaman mi atención cuando paseo por un cementerio.

Me gustaría hablarles hoy del hombre -más exactamente de su sepultura- que hizo que mi última visita a París tuviera algo de sentido. Si existe una escultura funeraria que provoque más de una risilla picarona, esa es la de Víctor Noir en el cementerio parisino de Père Lachaise.



jueves, 24 de mayo de 2012

Una egipcia al lado del mar Cantábrico.
Panteón del Sel, Castro Urdiales (Cantabria)

Este blog se parece más cada día que pasa a un barco a la deriva en el ancho mar cementeril, así que vamos a ver si conseguimos atracar en el puerto más cercano. Acerquémonos a Castro Urdiales (Cantabria). Me gustaría hablarles del singular cementerio de Ballena.


Para serles sincera, me gustaría hacer hincapié en su pieza estrella...

sábado, 7 de abril de 2012

El último viaje.

Supongo que todos ustedes, que pasean habitualmente por este blog (algo abandonado últimamente, sí), cuando se cruzan con un cortejo fúnebre precedido de un coche, normalmente negro y con un maletero extraordinariamente amplio, exclaman aquello de lagarto-lagarto para que la parca tarde en hacernos su visita.

El común de los mortales haremos nuestro último viaje en un vehículo lujoso, sobrio, espacioso y alquilado, pero las carrozas fúnebres utilizadas por las clases más altas de la sociedad, por nobles y realeza son otra cosa muy diferente y suelen ocupar vastos espacios en museos de todo el mundo cuando no son usadas.

martes, 14 de febrero de 2012

Bienaventurados los que no hablan porque ellos se entienden. Un particular tributo a Mariano José de Larra.

En el mismísimo día de San Valentín no puedo por más que escribir sobre Mariano José de Larra por dos motivos. El primero porque justo ayer fue el aniversario de su muerte y el segundo y más sentimental porque gracias a este señor, al cual ya le sacaría cerca de diez años de edad, la abajo firmante se empeñó en estudiar Ciencias de la Información. Pensaría que escribir como él era fácil, ja... Eso sí, puedo decir que al menos nos parecemos en una cosa: en la cantidad de pseudónimos que ambos atesoramos. ;-)

En su tumba casi siempre se pueden encontrar flores y velas.

domingo, 5 de febrero de 2012

Goiriz, Alba y Román: los cementerios neogóticos lucenses.

Panteones reales no pude ver a mis anchas en Galicia, pero es aconsejable tener un plan B en esto de la antropología funeraria y, si no hubo panteón, sí hubieron visitas a varios camposantos incluso uno dentro del hotel donde nos alojamos Ô_Ô, pero sobre todo los de la zona de Vilalba -Santiago de Goiriz, San Xoán de Alba y San Román- por su peculiar arquitectura.

El cementerio de San Xoán de Alba, primera parada en el camino,  que presenta los característicos pináculos neogóticos, moda extendida y conservada por los canteros de la comarca de Terra Chá desde el siglo XVI.